¿Pueden los ácidos grasos omega-3 ayudar al coronavirus (COVID-19)?

Coronavirus Omega-3

Los ácidos grasos omega-3 se han estudiado extensamente por sus posibles beneficios para la salud en las enfermedades cardíacas y la artritis, pero existe alguna evidencia de que también pueden ayudar a combatir ciertas infecciones. ¿Los ácidos grasos omega-3 tienen algún efecto sobre el nuevo coronavirus? Descubra lo que tiene que decir la investigación.

Este artículo es solo para fines informativos. El brote actual de coronavirus es un evento continuo y algunos detalles pueden cambiar a medida que haya nueva información disponible. En general, las mejores medidas preventivas que puede tomar contra el COVID-19 son las precauciones estándar básicas, que incluyen el alargamiento social, lavarse las manos y no tocarse la cara.

¿Los ácidos grasos omega-3 juegan un papel en la pandemia de COVID-19?

Los ácidos grasos omega-3 son un tipo de grasa poliinsaturada que tiene importantes efectos antiinflamatorios.

Ejemplos incluyen EPA y DHA, que se encuentra comúnmente en los aceites de pescado, y ALA, que se encuentra en los aceites vegetales. [1].

Los ácidos grasos omega-3 tienen muchos supuestos beneficios para la salud. Con el brote actual de coronavirus, su capacidad potencial para combatir infecciones y mejorar la función pulmonar es de particular interés. [2, 3].

Todavía no hay evidencia de que los ácidos grasos omega-3 puedan tratar o prevenir la pandemia de COVID-19.

Sin embargo, hay estudios que sugieren que estos ácidos grasos pueden ser beneficiosos para algunos tipos de infección y pueden ser perjudiciales en otros.

En este artículo, repasaremos cómo los ácidos grasos omega-3 interactúan con el sistema inmunológico y la salud pulmonar. Para obtener más información sobre sus otros beneficios para la salud, consulte nuestro artículo aquí.

Los ácidos grasos omega-3 pueden mejorar la función pulmonar y pueden ayudar a combatir ciertas infecciones, pero no hay evidencia de que puedan tratar o prevenir el coronavirus.

¿Cómo pueden ayudar los ácidos grasos omega-3?

Los ácidos grasos omega-3 son conocidos por sus efectos antiinflamatorios. Pueden influir en la inflamación a través de varios mecanismos, p. Ej. [4]:

  • Reducción genética de compuestos inflamatorios.
  • Alterar la concentración de proteínas y hormonas que afectan la inflamación.
  • Ayuda a producir secreciones, un compuesto antiinflamatorio.

También existe alguna evidencia de que los ácidos grasos EPA y DHA pueden estimular el sistema inmunológico para combatir mejor las infecciones. [5].

Además, algunos de los compuestos que aportan EPA y DHA a su producción, como las resolvinas y las proteinas, tienen propiedades antibacterianas y antivirales. [5].

Ácidos grasos omega-3 e infecciones

La investigación sugiere que los efectos antiinflamatorios y antimicrobianos de los ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a combatir ciertas infecciones [5, 2].

Los ácidos grasos omega-3 EPA y DHA pueden limitar la lesión tisular y ayudar a combatir las infecciones causadas por las siguientes bacterias [5, 2]:

  • P. aeruginosa
  • S. aureus
  • H. pylori
  • S. neumonía
  • E. coli
  • Estreptococo B.

Sin embargo, también hay evidencia de que los ácidos grasos omega-3 pueden empeorar algunos tipos de infecciones, incluidas ciertas infecciones bacterianas y virales. [5, 2].

En algunos casos, los ácidos grasos omega-3 pueden inhibir el sistema inmunológico, lo que puede dañar la respuesta inmunitaria y conducir a peores resultados, por ejemplo [5, 2]:

  • Tuberculosis
  • Salmonela
  • Virus de la influenza A (la gripe)
  • Virus del herpes simple

Es importante señalar que casi toda esta evidencia se basa en estudios con animales y tubos de ensayo. Hasta que no se realicen más investigaciones clínicas, no es posible decir si estos efectos ocurren en humanos.

Los ácidos grasos omega-3 pueden ser útiles en algunas infecciones, pero dañinos en otras.

Ácidos grasos omega-3 y función pulmonar

Varios estudios sugieren que los ácidos grasos omega-3 pueden mejorar la función pulmonar, principalmente al reducir la inflamación de las vías respiratorias. [6, 3, 7].

Por ejemplo, un estudio de 642 personas con asma encontró que niveles más altos de EPA y DHA se asociaron con un riesgo reducido de hiperactividad de las vías respiratorias. [8].

Una revisión científica de 12 ensayos clínicos que incluyeron a 1.280 pacientes encontró que la suplementación con ácidos grasos omega-3 puede mejorar la función pulmonar y reducir la necesidad de ventiladores en personas con síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA)). [7].

Otra revisión científica de 7 ensayos clínicos de más de 2000 bebés sugiere que la suplementación con ácidos grasos omega-3 durante el embarazo puede reducir la incidencia de sibilancias y asma en el bebé. [9].

Sin embargo, para todos los estudios que respaldan el uso de ácidos grasos omega-3, parece haber otro estudio que refuta los resultados.

Muchos ensayos clínicos grandes han encontrado que la suplementación con ácidos grasos omega-3 no afecta la función pulmonar, incluidos aquellos con asma / EPOC, SDRA y durante el embarazo. [10, 11, 12, 13, 14].

Varios estudios sugieren que la suplementación con ácidos grasos omega-3 puede mejorar la función pulmonar en personas con afecciones respiratorias, pero en general la evidencia es mixta.

Dosis

Es posible que las dosis a continuación no se apliquen a usted personalmente. Si su médico recomienda usar aceite de pescado, trabaje con ellos para encontrar la mejor dosis de acuerdo con su estado de salud y otros factores.

No existe una dosis oficial recomendada de EPA y DHA, pero la mayoría de los expertos recomiendan consumir entre 1 y 3 gramos al día. [15].

El ALA se considera un ácido graso esencial y los hombres adultos deben ganar al menos 1,6 gramos y las mujeres adultas deben ganar al menos 1,1 gramos. [15].

Fuentes de comida

Idealmente, debería obtener los ácidos grasos omega-3 de su dieta.

Algunas excelentes fuentes de ALA incluyen [15]:

Las mejores fuentes incluyen aceites de pescado (EPA y DHA). [15]:

  • Salmón
  • arenque
  • Sardinas
  • Caballa

Traer

Los ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a combatir ciertas infecciones y mejorar la función pulmonar. Sin embargo, la investigación también muestra que estos ácidos grasos pueden empeorar algunos tipos de infecciones.

La investigación no ha explorado el efecto de los ácidos grasos omega-3 en el brote actual de coronavirus, pero son un candidato interesante para futuras investigaciones.

Hasta la fecha, las mejores medidas preventivas que puede tomar contra el COVID-19 son las precauciones estándar, que incluyen el alargamiento social, lavarse las manos y no tocarse la cara.

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