El ejercicio retrasa el envejecimiento mejor que la restricción calórica

Si buscas prolongar tu vida la opción más efectiva radica en disminuir en un 20% tu ingesta calórica durante el resto de tu vida. Si te sometes a esta hambruna perpetua vivirás algo más de lo normal. No parece muy divertido, sin embargo. Pero puede existir una alternativa que funciona igual de bien.

El método de la hambruna –que los investigadores prefieren llamar “restricción calórica”- estimula las células a que se reparen por sí mismas. Las investigaciones han demostrado que los animales de laboratorio viven como resultado mucho más tiempo de lo normal. Los buscadores de longevidad utilizan el mismo método en la vida diaria, pero pagan un alto precio. Estar crónicamente infralimentado supone tener casi siempre frío, tener dificultad para concentrarse y perder el interés en casi todo –incluyendo el sexo. Pasan la vida como zombis.

Investigadores de la Universidad de Florida plantearon la cuestión de si realmente debes abstenerte del 20% de tus necesidades calóricas comiendo menos. Se preguntaron si también sería posible usar esas calorías. De modo que diseñaron un experimento con 18 adultos saludables de entre 50 y 60 años de edad.

La mitad de los sujetos fueron sometidos a dieta durante un año, durante la cual tomaron un 20% menos de las calorías que necesitaban (CR). La otra mitad comió con normalidad pero incrementó la cantidad de ejercicio físico que realizaban, de modo que quemaran la misma cantidad de energía de la que los otros sujetos se privaban comiendo menos (EX).

Antes y después del período experimental los investigadores registraron la concentración de FapyGua, 8-oxoGua, 8-oxoGuo y 8-oxodGuo en la orina de los sujetos. Estas substancias son productos de deshecho de la guanina, que junto con la adenina, la timina y la citosina constituyen fragmentos de nuestro material genético. A mayor concentración de productos de desecho de la guanina en la orina, mayor ruptura de material genético y posiblemente mayor incremento en la velocidad de envejecimiento.

Tanto la restricción calórica como el gasto calórico aumentado reducen la concentración de los productos de deshecho.

Adicionalmente, los investigadores extrajeron RNA y DNA de los leucocitos de los sujetos y contaron el número de segmentos dañados. A partir de esto descubrieron que la realización de ejercicio funciona incluso un poco mejor que comer menos.

Fuente del estudio: Rejuvenation Res. 2008 Aug