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Fisiomorfosis

Y lo mejor del año nuevo es…

Existe la creencia popular de que aquello que puede salir mal, saldrá mal. Leyes de Murphy lo llaman algunos. Sin embargo siempre he intentado ver el lado bueno de las cosas malas que pasan, como cuando se pierde un empleo o se termina de forma poco amigable una relación de pareja.

Cada vez que termina un año me llega a la mente la siguiente pregunta, ¿Qué me dejo este año?. Estoy seguro que la mayoría de ustedes se hacen la misma pregunta pero más seguro estoy aún que en la mayoría de los casos a nuestra cabeza vienen más cosas malas que buenas. ¿A qué se debe esto?

El hombre por naturaleza siempre tiende a hacer lo malo, y por ende solo puede ver lo malo de las cosas, a ver el vaso medio vacío. Si le diéramos la mitad de la importancia que le damos a las cosas malas a las cosas buenas, viviríamos en un mundo color de rosa, un mundo donde seguramente la tristeza sería erradicada cual plaga de verano (o de invierno).

Generalmente las cosas malas que nos suceden, sin explicación o justificación aparente, pasan con el motivo de enseñarnos una lección de vida, una lección que nos permita ser un poco mas sabios en cada una de las cosas que hagamos o digamos de ahí en adelante.

Lo mejor del año nuevo es que con él podemos iniciar un nuevo capitulo de nuestra vida, podemos iniciar nuevamente aquellos proyectos que no salieron bien del todo, sin caer en los errores que seguramente cometimos. El hecho de poder iniciar algo nuevamente, con la certeza de que esta vez si sabremos como hacer las cosas correctamente es un incentivo que todos deberíamos tener para empezar el año con la mejor de las energía y las motivaciones.