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Fisiomorfosis

Te enseñamos cómo alimentar a tus hijos

La infancia es sin duda alguna una de las etapas mas bellas de la vida pero también de las que mas cuidados requiere. El deber de todo buen padre es velar por el correcto crecimiento y desarrollo de sus hijos, algo que se logra cuando los niños llevan una vida sana y una dieta acorde a las necesidades de esa etapa.

En condiciones normales, los infantes tienen una gran capacidad para metabolizar alimentos refinados y con aditivos, sin embargo el exceso de esta clase de alimentos puede producir problemas a edades mas avanzadas, por lo que se recomienda que la dieta infantil contenga la menor cantidad posible de esta clase de alimentos.

La niñez es la etapa de la vida donde se produce el crecimiento y el desarrollo de la persona, es por ello que es importante que la dieta del infante contenta un aporte adecuado de nutrientes esenciales para que se produzca un correcto desarrollo. La forma de garantizar estos aportes es incluir ciertos ‘alimentos especiales’ que complementarán en gran manera la dieta regular del menor.

Almendras: la almendra es un fruto seco conocido por su gran aporte nutritivo, entre los cuales destacan la vitamina B (B6 y B9), la tiamina, riboflavina, niacina, y la vitamina E. También aporta valiosas dosis de zinc, hierro, calcio, magnesio, fosforo y potasio. Es importante mencionar que las almendras deben ser bien masticadas para que el organismo pueda aprovechar al máximo sus beneficios.

Aguacate: el aguacate es conocido por ser rico en vitamina D, la cual es necesaria para la absorción de fósforo y el calcio en el cuerpo. Al prevenir la debilidad de los huesos y los dientes, la vitamina D aportada por el aguacate es fundamental en el crecimiento del niño, llegando a evitar en casos extremos el raquitismo.

Aceite de hígado de bacalao: el aceite de hígado de bacalao ha sido usado durante mucho tiempo por su alto contenido de vitamina A y vitamina D. Antiguamente este aceite le era dado a los niños de manera pura, y debido a su desagradable sabor y olor (comúnmente a pescado) muchos niños se resistían a consumirlo. Sin embargo hoy en día ya puede ser conseguido en forma de perlas o o en su forma tradicional de aceite, pero sin el desagradable olor y sabor de antaño.

Puré de papa y calabaza: este puré es usado para mantener limpio de residuos todo el aparato digestivo.

Sardinas: al ser ricas en fosforo y calcio, las sardinas son una gran fuente de vitaminas para el organismo del niño. No importa si las sardinas son frescas o en conserva, lo importante es que el niño las consuma varias veces por semana, siendo recomendable un mínimo de tres porciones a la semana.

Jamón serrano: nutricionalmente, el jamón serrano es un alimento que le aporta al organismo proteínas de alta calidad, esto quiere decir, que contiene todos los aminoácidos esenciales. Este jamón contiene ácidos grasos insaturados y se caracteriza por ser un alimento rico en vitaminas B1 y B6, fósforo, hierro, potasio y zinc.

Como recomendación, es importante nunca obligar a los niños a comer alguna clase de alimento, ya que lo último que queremos es que sientan fastidio por determinadas comidas. Explíqueles en lenguaje infantil los beneficios que van a adquirir al consumir esta clase de alimentos para que desde jóvenes aprendan a alimentarse sanamente.