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Fisiomorfosis

Prioridades en nuestras vidas.

Todos necesitamos definir prioridades en nuestras vidas. Pero con frecuencia no tenemos claro qué es lo realmente importante para nosotros. Cada persona, de acuerdo a su estilo de vida tendrá prioridades diferentes, por ello es importante que desde lo individual se establezca un orden de importancia acerca del manejo de nuestro tiempo.

¿Cuántas veces ha preferido dejar de hacer algo realmente importante por algo que resulta más satisfactorio? Quizá, muchas veces. En ocasiones nos cuesta trabajo establecer nuestras prioridades porque nos encontramos con un conflicto interno entre lo que queremos hacer y lo que sabemos que nos conviene hacer.

En el diario vivir, se reemplazan algunas prioridades por gustos. El hecho de no diferenciar entre lo importante y lo trivial en la vida, puede llevar a una persona a convertirse en un total irresponsable, ya que resultará alterando las prioridades y anteponiendo cosas superficiales sobre cosas que van a definir el futuro y a marcar el estilo de vida de cada uno.

Cada persona tiene derecho a definir qué es lo importante para su vida, pero debe ser consciente de las consecuencias que sus decisiones acarrean. Para lograr los objetivos y metas, todas las acciones deben estar encaminadas a lograrlos y no hay mejor manera de hacerlo que estableciendo prioridades y destinar el tiempo para hacerlo.

Aunque, hay que tener claro que si bien administrar el tiempo es importante y destinárselo a las prioridades ya establecidas debe ser un ideal, esto no debe convertirse en una obsesión. Si se presenta una finalidad superior, hay que ser flexible.

No elija en función de lo fácil, sino de lo que conviene. Si considera que hay cosas iguales de urgente o importantes, puedes evaluar los pro (¿en qué me beneficio si lo hago?) y los contra (¿qué hay de negativo si lo hago?) y así elegir cuál situación conviene hacer con base en los resultados.

Siempre que quiera elegir prioridades en su vida, debe pensar qué es lo que realmente quiere para su vida, no para la de los demás, a excepción que su prioridad sea darle gusto a los demás. Preguntarse a sí mismo ¿qué es lo que realmente deseo?, ¿cuáles son mis objetivos y metas? Mientras más nos conocemos a nosotros mismos más fácil es elegir.