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Fisiomorfosis

Plegaria de la Secretaria

Las secretarias, aquellas mujeres que dejan su vida por hacer que el lugar donde trabaja funcione correctamente. Aquellas mujeres que se convierten en agendas vivientes de aquellos jefes que muchas veces deben representar. La sociedad no sería lo mismo sin el labor que desempeñan estas admirables mujeres en nuestras empresas e instancias educativas.

Es por ello que quisiera dedicar esta pequeña reflexión a todas las secretarias del mundo.

La comprensión, la tolerancia y el sentido común, palabras que en la actualidad hacen parte del pasado.

Ayúdame, Señor:

  • A tener la capacidad para contestar cuatro teléfonos amablemente, y atender dos visitantes al mismo tiempo, mientras escribo la carta que deberá estar lista dentro de cinco minutos, aunque tengo la plena certeza que apenas mañana será firmada.
  • A no perder la paciencia, si tengo que pasar horas en el archivo buscando un papel que, tal cual yo sospechaba, está en el bolsillo de mi jefe.
  • A tener una memoria de computadora, para recordar hechos que pasaron inadvertidos a mi jefe hace mucho tiempo, y que, según él, estoy obligada a recordar fácilmente.
  • A tener la sabiduría de varios profesores universitarios, aunque mis estudios hayan sido simplemente secundarios.
  • A saber donde está el jefe; qué está haciendo y a que hora volverá, aunque eso no lo sepa nadie, y mucho menos su esposa.
  • A que, cuando el año termine, tenga la perspicacia necesaria para no obedecer la orden de mi jefe, de destruir esos archivos que me pedirá un par de semanas después.
  • A tener la habilidad de un prestidigitador para hacer desaparecer a las personas que mi jefe no quiere recibir, después de que he dicho “no está”, y de repente él me habla en voz alta.