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Fisiomorfosis

Partes inútiles del cuerpo humano

La naturaleza es algo caprichosa y prueba de ello es como nuestro cuerpo humano aún conserva partes de las cuales podríamos prescindir, partes inútiles que sin embargo en algunos casos pueden llegar a ser todo un dolor de cabeza. Ya sea por evolución (para los mas acérrimos a la ciencia), o por caprichos divinos (para los hombres de fe), lo cierto es que el cuerpo humano es una de las creaciones mas perfectas que existen, pero como toda creación, no esta exenta de cosas inútiles.

Órgano Vomeronasal: conocido también como el órgano de Jacobson, es un órgano auxiliar del sentido del olfato el cual se localiza en el hueso vómer, entre la nariz y la boca. Usado por la mayoría de animales para la detección de feromonas, en los humanos puede ser todo lo que queda de un pasado quizá mas “primitivo”.

Músculos extrínsecos del oído: son un trío de músculos que probablemente usaban nuestros antepasados para mover las orejas de forma independiente al movimiento de la cabeza, de la misma forma que lo hacen animales como los conejos y los perros. Aún conservamos parte de estos músculos y es por ello que algunas personas desarrollan la capacidad de mover las orejas.

Muelas del juicio: conocidas comúnmente como cordales, se cree que eran usadas por nuestros antepasados para poder masticar enormes cantidades de plantas, las cuales necesitaban para obtener las calorías necesarias para sobrevivir. Solo un 5% de la población tiene un conjunto saludable de dichas muelas.

Tercer párpado: la membrana nictitante o tercer párpado es un pliegue de piel que, en algunos animales, tienen la función de proteger el globo ocular por debajo de los párpados principales. El hombre, en su carrera evolutiva, perdió esta membrana quedando solamente un pequeño pliegue en la esquina interna del ojo.

Pezones masculinos: los pezones son conductos lactíferos que se forman antes de que la testosterona defina el sexo de un humano en gestación. Debido a que en los hombres el tejido mamario no puede ser estimulado de forma natural para producir leche, carece de utilidad alguna.

Apéndice: este pequeño tubo muscular unido al intestino grueso servía como área especial para digerir la celulosa cuando la dieta humana consistía más en proteínas vegetales que animales. Su función actual aún es área de controversia en la comunidad científica, aunque se sabe a ciencia cierta que el apéndice no cumple ninguna función significativa en el cuerpo, por lo que se puede prescindir de él.

Vello corporal: las pestañas protegen los ojos del sudor y el vello facial masculino puede jugar un papel en la selección sexual, sin embargo el resto de vello corporal parece no cumplir función alguna (a parte de ser, en muchos casos, estéticamente desagradable).

Vena superficial dorsal: llamado también como útero masculino, es un fondo de saco de unos 6mm. de largo, el cual son los restos de un órgano reproductor femenino no desarrollado (recordemos que todos empezamos siendo mujeres).

Dedo meñique del pie: solo los primates menores utilizan todos los dedos de los pies para poder aferrarse de las ramas. El ser humano básicamente solo necesita el dedo gordo del pie para mantener el equilibrio.

Cóccix: estas vertebras son todo lo que nos queda de la cola que una vez tuvimos y que la mayoría de los mamíferos aún utilizan para mantener el equilibrio y para comunicarse entre ellos. La ciencia asegura que nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad de una cola antes de que comenzaran a caminar erguidos.