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Fisiomorfosis

La autoestima

La autoestima influye fundamentalmente sobre casi todo lo que hacemos. Cuando es baja, se vuelve más difícil el trabajo, la socialización y los afectos. Usualmente, la causa principal de una autoestima pobre es la programación negativa recibida de los padres en nuestra infancia, cuando eran siempre ellos los que decidían lo que es bueno o malo, correcto o incorrecto.

Los padres que no dejan salir nunca solos a sus hijos, que no los dejan jugar por temor a que se hagan daño, que les controlan al máximo sus amistades, que les programan minuto a minuto su tiempo de estudio y hora de acostarse, ignoran que pueden estar creando en ellos un profundo sentimiento de inseguridad y dependencia. Serán personas incapaces de hablar con una mujer (o con un hombre), tomar decisiones rápidas, con miedo al fracaso, con dificultad para desenvolverse socialmente y para llevar una sana relación de pareja. Buena es la disciplina y crear buenos hábitos, pero sin excesos. Lo que se da en demasía, empalaga o hace daño.

Si eres una víctima de sobreprotección en tu hogar de niño, necesitas reprogramar tu mente para tener un concepto y una actitud positiva acerca de ti mismo. No pienses mas en el pasado. Elimina esas etiquetas que te rotulaban como tonto, incapaz, equivocado, malo, torpe, tímido, dañino. Piensa que la gente te ve ahora como un buen amigo, una persona excelente y un trabajador honesto. Imagínate hablando con tus compañeros de trabajo, jefes y amigas. Las palabras fluyen ahora en tu mente y en tu boca con maravillosa facilidad. Todos se interesan en lo que dices. Ahora te sientes importante, puedes hacerlo; eres capaz; Eres alguien poderoso.