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Fisiomorfosis

El síndrome del túnel carpiano

Con la proliferación de las computadoras en el ámbito profesional se ha venido haciendo bastante común una condición crónica e incapacitante conocida como el síndrome del túnel carpiano.

Este problema se caracteriza por presentarse como un malestar nocturno en la mano, acompañado de hormigueo, adormecimiento o entumecimiento de los dedos, dolor agudo y atrofia de la eminencia tenar en los casos más crónicos.

¿Por qué aparece el síndrome del túnel carpiano?

La aparición del síndrome del túnel carpiano aparece cuando ocurre una compresión del nervio mediano en el túnel del carpo, el cual está formado por los huesos carpianos de la muñeca. A su vez, este espacio está compartido por nueve tendones de los músculos flexores de los dedos, la arteria radial y el nervio mediano.

Pero, ¿por qué se produce esta compresión? La compresión del nervio mediano puede deberse a dos razones:

  1. Una local y poco común, la cual aparece debido a cambios en los huesos o en los tejidos blandos, tales como la subluxación de los huesos carpianos, por fracturas, o por quistes.
  2. La segunda causa, y la más común, es por la compresión de las raíces nerviosas cervicales por las subluxaciones de las vértebras y las costillas. Todo el recorrido del nervio se inflama, produciendo de esta manera los conocidos espasmos musculares, especialmente en el área del túnel carpiano, evitando de esta forma la irrigación normal de los primeros tres dedos y parte de los músculos, con hormigueo y adormecimiento de la mano.

Es importante recalcar que los síntomas se pueden agravar cuando la muñeca es sometida de forma constante a movimientos repetitivos, como el uso indebido de los ratones de computadora.

Tratamientos para el síndrome del tunel del carpio

Actualmente la opción más efectiva para tratar el síndrome del tunel del carpio es la cirugía, sin embargo la quiropraxia ofrece una alternativa eficiente a los tratamientos más convencionales, entre los cuales se incluyen la fisioterapia, el uso de férulas y de medicamentos. Un quiropráctico, por medio de ajustes manuales a las vértebras de la columna y las articulaciones involucradas, puede restaurar el movimiento y la función normal del área afectada.