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Fisiomorfosis

Efecto placebo, ¿Qué es? ¿Cómo funciona?

Este ha sido un tema que ha interesado tanto a la comunidad científica como a mi. ¿Qué misterios encierra el cuerpo humano que día a día aún nos sorprende con cosas como ésta?.

Para aquellas personas que de pronto no están familiarizadas con el término, el efecto placebo es un fenómeno por el cuál los síntomas de una enfermedad desaparecen de la persona al ingerir un medicamento que se denomina “placebo”, esto es, que las sustancias que componen dicho medicamento no tienen efecto alguno que combata la causa que produce mencionados síntomas.

¿Qué son los placebos?

Aquí es donde todo lo relacionado con el efecto placebo se pone aún más interesante. Seguramente muchos pensarán que los medicamentos denominados como placebos tendrán, así sea en cantidades pequeñas, algún tipo de sustancia que actué directamente sobre los síntomas que se pretenden atenuar, sin embargo la realidad dista mucho de esto. Las sustancias placebos son generalmente caramelos o capsulas de solución salina. De hecho, técnicamente cualquier sustancia que no tenga ningún compuesto activo puede actuar como placebo, como por ejemplo un vaso de agua pura.

Entonces, ¿cómo funcionan los placebos?

Debido a que los placebos de por si no generan efecto alguno sobre el cuerpo, se puede deducir que todo éste asunto de los placebos está basado en la sugestión, en engañar al individuo y a su mente de que aquello que está tomando realmente lo aliviará. Esto hace que el cerebro produzca una sustancia denominada como dopamina, la cual es directamente responsable de todos los efectos de mejoría en el cuerpo.

Antes de continuar o de sacar conclusiones hay que dejar dos puntos importantísimos bien en claro:

  • Los placebos no funcionan si la persona previamente saben que el medicamento es falso.
  • El efecto placebo no funciona al momento de querer curar enfermedades graves, como el cáncer o alguna enfermedad hereditaria. De hecho, en caso de llegar a funcionar significa que la enfermedad y todos sus síntomas eran producto de la imaginación, algo muy común en las personas hipocondriacas.