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Fisiomorfosis

Aumentando las defensas del organismo

Tener las defensas altas es el mejor mecanismo que tenemos los seres humanos para mantenernos sanos y evitar que las enfermedades habituales invadan nuestro cuerpo.

El sistema inmunitario, inmunológico o inmune es un conjunto de estructuras biológicas que trabajan para proteger nuestro organismo de enfermedades. Nuestro sistema inmunitario detecta una variedad de agentes que intentan invadir nuestro cuerpo y los combate.

Por ello, es importante mantener nuestras defensas elevadas, para que ante cualquier amenaza, que puede ser desde un virus hasta una célula cancerígena, nuestro cuerpo reaccione y le impida la invasión.

La alimentación inadecuada, el sedentarismo físico y psicológico, los hábitos de consumo de sustancias nocivas, la falta de sueño y el estrés son algunos de los elementos que debilitan nuestro sistema inmune.
Cuerpo Armonioso, te trae algunos consejos para ayudar a fortalecer tu sistema inmunológico y subir tus defensas:

Alimentación: una alimentación inadecuada hace que el organismo se resienta y por ende no puede producir las suficientes defensas para combatir las enfermedades. Además de llevar una dieta equilibrada, existen algunas vitaminas que sirven para aumentar las defensas, al igual que el zinc, el selenio y el hierro.

  • Vitamina A: También conocida como retinol, ya que genera pigmentos necesarios para el correcto funcionamiento de la retina e incluso su ausencia en el cuerpo puede generar ceguera. Estos son algunos de los alimentos de origen vegetal que la contienen: zanahoria, verdolaga, espinacas, los berros, las borrajas, las calabazas, los tomates, los espárragos. Los betacarotenos, pigmentos vegetales de color amarillo o naranja, son los precursores de la vitamina A, una vez son ingeridos nuestro cuerpo los convierte en vitamina A y ayudan a combatir los cánceres, principalmente el de pulmón, boca y estómago. También existen alimento de origen animal que contienen la vitamina A, entre ellos se encuentran: el hígado, aceite de hígado de bacalao, yema de huevo, pescados, principalmente: sardinas, atún, boquerones, etc; leche y productos lácteos enteros.
  • Vitamina C: es esencial para la absorción de las vitaminas A y E. Además de tener propiedades antioxidantes, esta vitamina es importante para la absorción del hierro, y el calcio. Las naranjas, los limones, los pómulos, entre otros son ricos en estas vitaminas. Al igual que la carne de pollo, el hígado de ternera, la leche y sus derivados, entre otros.
  • Vitamina E: esta vitamina induce a la proliferación de células de defensa y aumenta la respuesta celular ante cualquier enfermedad, principalmente enfermedades virales crónicas. El germen de trigo, las almendras, marañones, maní tostado, nueces, semillas de girasol y aceite de girasol, son algunos de los alimentos que contienen vitamina E. Así mismo, existen varias plantas que ayudan a aumentar las defensas, las cuales se constituyen en inmunoestimulantes, que ayudan para combatir la inmunodepresión como para la prevención. Se encuentra: la uña de gato, Equinacea, propóleo, probióticos, oligoelementos, etc.