¿El ayuno intermitente da hambre a una persona? Lo que dice la ciencia

Probablemente haya oído hablar de él e incluso haya conocido a alguien que jura haberse beneficiado del ayuno intermitente.

Pues en este programa la persona come en un intervalo de horas, la ventana abierta, mientras que el resto del día se queda sin comer. Es decir, ayunar, en la ventana cerrada.

Por lo tanto, una de las controversias que puede mantener a muchas personas alejadas del ayuno intermitente es el miedo a morir de hambre, un sentimiento con el que muchos tienen dificultades para lidiar.

Después de todo, son varias horas del día sin comer. Sin embargo, ¿el ayuno intermitente realmente te da hambre? ¿Qué tiene que decir la ciencia al respecto?

Es más que una ecuación lógica

Rápido

Muchos ven este problema del hambre con un razonamiento lógico: cuanto más tiempo te quedas sin comida, más hambre te sientes. Sin embargo, este no es necesariamente el caso.

Es decir, la sensación de hambre está relacionada con la secreción de la hormona grelina, que ocurre en oleadas. Por tanto, la grelina es una de las hormonas asociadas con el peso.

Se ha comprobado científicamente que el organismo no segrega grelina durante todo el día. El cuerpo comprende el patrón de alimentación de la persona, de modo que la sensación de hambre surge antes del momento en que normalmente se comen.

Por ejemplo, un ayuno intermitente de 16 horas: la persona comió a las 8 pm del día anterior y solo volverá a comer a la hora del almuerzo del día siguiente. Aquí, pasa la mañana casi sin sentir hambre.

Esto se debe a que el cuerpo no tendrá tanta secreción de grelina porque sabe que no es hora de comer.

El proceso no es automático

Esto ciertamente no sucede de la noche a la mañana y el hambre puede aparecer en los primeros días de ayuno intermitente.

Después de todo, cuando alguien deja un patrón dietético de varias comidas al día para un ayuno intermitente, su cuerpo tardará un tiempo en adaptarse a la nueva rutina, secretar menos grelina y, en consecuencia, no sentir tanta hambre.

Además, el tiempo exacto que tarda el cuerpo en acostumbrarse al ayuno intermitente varía de una persona a otra. Sin embargo, se estima un promedio de cuatro días a una semana.

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Ayuno de más de 14 horas y cuerpos cetónicos

Cuando el ayuno es más largo, con más de 14 horas, se promueve la circulación de cuerpos cetónicos (productos del metabolismo de los ácidos grasos) en el cuerpo. Esto también ayuda a disminuir el hambre.

Además, las dietas restringidas en carbohidratos también están asociadas con una mayor circulación de cuerpos cetónicos en el cuerpo. Lo que se convierte en una ventaja para quienes hacen un ayuno intermitente con una dieta baja en carbohidratos.

Otra estrategia que puede funcionar para algunas personas es seguir una dieta baja en carbohidratos de una a dos semanas antes de comenzar el ayuno intermitente.

Por lo tanto, produce más cuerpos cetónicos y, en consecuencia, siente menos hambre y llega con menos hambre al ayuno intermitente.

Pero cuidado: esto no significa necesariamente que el ayuno intermitente deba realizarse con la dieta baja en carbohidratos o la dieta cetogénica.

Antes de empezar a hacer ayunos intermitentes y decidir si te vas a acompañar con otro tipo de dieta, es fundamental consultar con un nutricionista, quien sabrá indicarte un método seguro y eficaz.

Tanto el ayuno intermitente como las dietas restringidas en carbohidratos no son para todos. Por tanto, antes de empezar a seguir alguno de ellos es importante comprobar si existe algún tipo de contraindicación médica.

En este video nuestra nutricionista también aclara la relación entre el ayuno intermitente y el hambre:

Fuentes y referencias adicionales
  • Harvard Health Publishing – No tan rápido: pros y contras de la última tendencia dietética
  • Universidad Federal de Rio Grande do Sul – Cuerpos cetónicos

¿Ha hecho o conoce a alguien que haya hecho ayuno intermitente? ¡Cuéntanos cómo te fue!

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