Si estabas gordo de niño, tal vez lo seas siempre

¿Estabas gordo cuando eras un niño? ¿Consumías muchos refrescos, golosinas y cenabas ante la televisión? Entonces probablemente tu metabolismo cambió para siempre. Tu cuerpo es ahora más ahorrativo con la energía que obtiene de la comida que el de una persona que era delgada de niño. Por supuesto que esto es una ventaja si hay una hambruna, pero difícilmente puede confortarte si quieres tener abdominales visibles.

 

 

 

Investigadores de la universidad de Chicago escribieron acerca de los cambios metabólicos en PLoS ONE, en un artículo acerca de experimentos realizados con ratas. A estos animales parece que les chifla el chocolate y las patatas fritas tanto como a nosotros.

Cuando las ratas eran jóvenes, los investigadores proporcionaron a la mitad de sus sujetos una dieta de dos semanas que se componía, una mitad de pienso de calidad, y la otra mitad de crema de cacahuetes y bombones de Nestlé –con sabores a chocolate con leche, chocolate blanco y mantequilla.

Se permitió que los animales comieran tanto como quisieran. El grupo de control tomó pienso para ratones y nada más (sin sucrosa). Tras un par de semanas ambos grupos volvieron a dietas normales. Cuando las ratas alcanzaron la edad adulta, comenzó el verdadero experimento. Entonces se suministró a ambos grupos una dieta enriquecida con azúcar y comida basura alta en grasas. De esa forma los investigadores podían determinar qué efecto causaba el haber engordado a los animales en su juventud.

Cuando el experimentó comenzó las ratas de ambos grupos pesaban aproximadamente lo mismo. Pero después, los animales que habían engordado cuando eran jóvenes ganaron peso más rápidamente que los que habían tenido una infancia con dieta saludable. Las ratas que habían seguido la dieta normal no ganaron peso.

 

Sin embargo, los animales de ambos grupos ingirieron la misma cantidad de comida. Las líneas discontinuas representan las ratas que siguieron una dieta rica en grasa y azúcar durante unas pocas semanas en su edad adulta. Las líneas continuas representan a las ratas que permanecieron en una dieta estándar. La comida basura tentó a las ratas a comer más, tanto a las que habían tomado comida basura cuando eran jóvenes como a las que no.

 

Las ratas disponían de una cinta para correr en su jaula, como una especie de máquina fitness. Los investigadores registraron la cantidad de tiempo que las ratas empleaban la cinta, y observaron que las ratas que habían tomado comida basura en su juventud no eran menos activas. Así que eso no era una explicación.

 

 

Cuando los investigadores comenzaron a realizar cálculos, descubrieron que incluso una breve exposición a la comida basura a edad temprana, había sido suficiente para hacer que los cuerpos de las ratas se hubieran vuelto más eficientes a la hora de obtener energía de su comida. Y el efecto era muy marcado.

 

De acuerdo, las ratas no son personas. Pero si se descubre este mismo efecto en las personas -¿Y por qué nuestro metabolismo sería tan diferente del de las ratas?- entonces es posible que tenga consecuencias económicas y políticas.

Pero al menos arroja una nueva luz en la discusión acerca del papel que juegan los fabricantes de alimentos, cuya publicidad enseña malos hábitos a los niños.

Fuente del estudio: PLoS ONE. 2008 Sep 17;3(9):e3221.

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