Los perjuicios de comer deprisa

Cuanto más rápido comas más difícil será que la hormona insulina realice su trabajo en tu cuerpo. Eso significa que menos nutrientes llegarán a tus músculos, y probablemente una mayor cantidad de ellos sean depositados en tus reservas grasas.

 

A largo plazo, esto aumenta las posibilidad de padecer diabetes tipo-2.

Nos hacemos eco de un estudio epidemiológico publicado recientemente por la Universidad Lituana de Ciencias de la Salud en la Nutrición Clínica. Los investigadores recogieron datos de 234 personas que habían sido recientemente diagnosticadas de diabetes tipo-2. Compararon estos datos con los de 468 personas que no tenían diabetes.

Una de las preguntas que los investigadores realizaron a los participantes era sobre la velocidad a la que generalmente tomaban sus alimentos. Si se comparaban con otras personas de la mesa ¿comían más rápido? ¿A la misma velocidad o más lentamente?

Los investigadores descubrieron que quienes comían rápido tenían el doble de posibilidades de padecer diabetes tipo-2 que quienes comían despacio. Los investigadores corrigieron factores como la predisposición genética, BMI, perímetro de cintura, educación, consumo de tabaco, la cantidad de triglicéridos en sangre y el ejercicio físico.

 

Estudios previos habían demostrado que quienes comen rápido normalmente son más obesos que quienes comen despacio.

Si comes deprisa comerás más; si comes despacio comerás menos.  Esto es probablemente debido a que el sistema digestivo produce toda clase de hormonas supresoras del apetito mientras nos alimentamos.  La producción de estas hormonas es más lenta en quienes comen rápido. Aparentemente estas hormonas también aseguran que la insulina pueda hacer su trabajo.

Fuente del estudio:
Clin Nutr. 2013 Apr;32(2):232-5.